letrassueltas

domingo, agosto 27, 2006

...

Entraste a mi mundo secreto
siguiendo las huellas
que dejé al volver del borde
del pozo de tus ojos.

Bendito descuido.

Al final de cuentas

Creo que la gente vale la pena... hasta que deja de valer la pena.
La desilusión nos abre los ojos, y las alas.
Duele perder lo valioso, pero en el amor, valioso implica recíproco.
Así que al final de cuentas, la pérdida puede resultar ganancia,
aún con el escozor que deja la costumbre.

AZUL











Azul agua de lluvia,
azul tormenta,
azul golpe de mar,
azul cielo.

Azul que me elevas en el aire
y en giros prodigiosos
reordenas un mundo,
inauguras universos.

Azul que me corres por las venas
y me vuelves tu princesa.

Azul que me enamoras dando
y que sabes recibir a manos llenas.

Quiero bucear en tu sangre,
palpitar en tus sentidos,
perderme en tu respiración.

Azul marino







Te miro cuando no me ves,
y te respiro junto al aire de mar.
Las olas y las gaviotas
acompasan mi respiración.
El viento nos hace cariños.
El sol nos besa la piel.

Amanece en Chacala

(Témps a nous)

Nuestro cofre de tesoros se expande,
se dilatan sus paredes transparentes
abarcando segundos y milenios,
granos de arena y puestas de sol,
noches arrulladas por olas
y amaneceres plenos, felices.

Y poco a poco la vida normal
por fin vuelve a ser celebración.

Hojas-plumas

Si crece lo que siento
como un árbol multicolor
que eleva sus ramas-alas en el aire,
si se eleva el sentimiento
buscando una salida
y encuentra que estoy
parada al borde
del pozo de tus ojos,
tal vez dude la casualidad
entre pasar de largo
o ahogarme viva...

Juncos

Déjame ser fuerte a a mi manera,
que no siempre están los juncos
para doblegarse.

domingo, agosto 20, 2006

Labra

Más labra más labra más labra
Y otra más forman una paletra.
Cuántos misterios oculta.

Nocturno espectro

¿Eres iguano o sombra de luz?

viernes, agosto 11, 2006

Desesperante sinsentido

el de la caricia que rasga los tímpanos
y araña la piel pero no se acerca al corazón

sábado, febrero 25, 2006

Historia en colores

Una mañana fría el azul se arrastró fuera de la cama.
La sábana como estela, intenta seguir su rastro.
Él se paró junto a la ventana y recorrió las cortinas.
La luz bañaba su cuerpo en vertical.
En horizontal, tendida sobre el lecho, quedó amarillo desnuda de estelas y de sueños. Abrió los ojos para verlo iluminado con rayos de sol, y recordó las lunas que los acunaron menguantes, mientras el creciente del deseo completaba fases, cerrando círculos de plata.
Las miradas se enlazaron, el destino pinceló una vez más sus trazos.
Y un verde infinito coloreó el resto del día.

jueves, febrero 23, 2006

After midnight

Y bien
tanto tiempo después:
anda sin sentido
y luego nada

sábado, febrero 18, 2006

amiga te extraño

Gaby
Me has hecho falta amiga. Han pasado tantas cosas y me ha hecho falta una amiga para reir y para llorar.

jueves, noviembre 24, 2005

Si cobraran por la brisa

Creo que la vida está entretejida con una infinidad de placeres diminutos. No la concibo sin ellos.

Si cobraran la entrada a los atardeceres, habría hileras de sillas y las filas primeras serían más caras que las terceras. ¿Cuanto cobrarían por recorrer 200 metros de playa? Habría que sumarle una cuota por cada concha recogida y cada ola que lamiera suavemente los pies descalzos.

Si cobraran por el derecho a pararse veinte minutos bajo un roble, jacaranda o primavera para ver quien coge al vuelo una flor que cae, tal vez habría que hacer reservaciones. Los cielos estrellados se venderían por metro cuadrado y las lunas según lo menguante del cuarto. Hasta la luna nueva tendría su cuota especial, por el placer de saberla oculta bajo las sombras.

Los grillos a tres turnos que tocan serenatas incesantes bajo mi ventana, las veredas húmedas, las hojas cayendo sobre el agua del río, mi lápiz acariciando el papel mientras dibujo, todo ello de incalculable valor, no estaría al alcance de cualquiera, no.

Tenemos tanto y sólo algunos nos damos cuenta y vivimos, mientras otros se preocupan demasiado por nada, y mueren lentamente sin vivir.


Gabriela