domingo, agosto 27, 2006

Al final de cuentas

Creo que la gente vale la pena... hasta que deja de valer la pena.
La desilusión nos abre los ojos, y las alas.
Duele perder lo valioso, pero en el amor, valioso implica recíproco.
Así que al final de cuentas, la pérdida puede resultar ganancia,
aún con el escozor que deja la costumbre.